viernes, 26 de mayo de 2017

Ruta 182. Circular desde La Traviesa por los Canalones de Peña Corba.




La Traviesa (bar) - carretera Transversal de Las Villas (JH-7155) – Camino de la Cañada del Avellano – Cerrada de San Ginés – Cruce de caminos (“Carril de Peña Corva y Carril del Blanquillo -  Collado del Perenoso”) – “Subida a la Nava de la Blanquilla Baja” – Nava de la Blanquilla Baja – Bajada por el “Canalón de Poyo Sequillo” – Tiná del Robledillo (Ctj. Del Castellón “Alpina”) – C.F. del Cerezo – Cortijo de los Cerezos (Pingos) – Canalones de Peña Corba – Arroyo del Membrillo o del Zarzalar – Recó de Peña Corba – Llanos de Jabalcaballo – Pista de la Cañada del Avellano – La Berraza – Manantial y Tornajo de la Fuente del Tejo – Camino de la Escalera del Raso – Escalera del Raso – Nava del Cortijo del Raso – Collado del Raso – Viejo camino a La Traviesa – La Traviesa.




17 km – 700 m.d.+.a. – 24/05/2017


Por problemas técnicos con la cámara de fotos no me guardó todas las fotos, pero gracias a los amigos puedo editar esta entrada en el blog.
Desde la Nava de la Blanquilla Baja son de J. Olivas (Pepe)… Gracias.
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En esta ocasión salimos del Restaurante – Bar “La Traviesa”, en el km 27,5 de la Carretera Transversal de Las Villas (JH-7155), llegando al área recreativa de Gil Cobo, en el cruce del Camino de la Cañada del Avellano, nos desviamos para llegar al cruce del Carril de Peña Corva y Carril del Blanquillo – Collado del Perenoso, antes pasando por la Fuente de la Cerrá y la Cerrada de San Ginés.










Aquí buscamos el viejo camino que sube a la Nava de la Blanquilla Baja, sin demasiada fortuna al principio y con más suerte al final del paso que nos adentra en la preciosa nava. Bonito paisaje el que ofrece este acogedor rincón, el Morrón del Cerezo y su vieja caseta, la cuerda del Blanquillo y al fondo el promontorio rocoso del Blanquillo o Pedro Miguel.












 
Al final de la nava comienza el descenso por el “Canalón de Poyo Sequillo”, al principio por la ladera descarnada por los arroyaderos y después del poyato a modo de mirador, por la franja de pasto aún verde hasta vadear el cauce seco del arroyo estacional.






En su margen izquierdo la vereda marcada se adentra por un bosque cada vez más tupido de romeros y pinos jóvenes, buscando siempre las paredes calizas de Poyo Sequillo hasta que comienza a girar a la izquierda donde bajamos monte a través para encontrar el viejo camino de la C.F. del Cerezo y que nos acerca a la Tiná del Robledillo (Ctj. Del Castellón en mapa “Alpina”).


Regresamos por el camino que nos conduce a las ruinas de la Casa Forestal del Cerezo, un pilar de toba y las dos bolas de piedra del adorno de la puerta destacan sobre el montón de piedras y tejas. A la izquierda, cerca del margen del arroyo, una fuente y piedra de lavar, al fondo del barranco, en la falda del Cerezo, un abrigo que guarda un cenajo inutilizado.




El sendero cruza el arroyo y paralelo a este va ganando altura donde el agua comienza a oírse por los saltos entre piedras. Como tantos caminos abandonados, este tampoco es una excepción y la maleza se apodera de él, romeros, chaparros, pinos caídos y enebros complican la progresión pero el Cortijo de los Cerezos (Pingos) está muy cerca de la casa forestal y pronto llegamos a la explanada con un enorme cambrón, cerezos, higueras y nogueras se suceden por los bancales y las ruinas del cortijo es la composición del paisaje de este recóndito paraje.




En la ladera del bancal del cortijo se pierde la senda, así que toca elegir uno de los muchos caminillos de animales que discurren por los “Canalones de Peña Corba” y que gracias a la orientación de nuestro guía (Pepe Úbeda) encontramos a poca distancia. Una vez en el camino atravesamos una explanada de pinos caídos y llegamos al Arroyo del Membrillo o Zarzalar muy cerca de su nacimiento y que nos sirve para refrescarnos en la tórrida tarde que se ha quedado.


Ahora queda la subida más empinada por la ladera de la “cuerda” que se extiende desde Piedras Rubias hasta el Morrón del Cerezo y que continúa hasta el Blanquillo para encadenarse con la Sierra de las Lagunillas en una sucesión de picos y salientes de singular belleza. Desde los 1150 m.s.n.m. de la casa forestal hasta los 1450 m.s.n.m. del collado que da paso a los llanos de Jabalcaballo, la subida del Recó de Peña Corba es más que notable.




 
En los Llanos de Jabalcaballo enlazamos la Pista de la Cañada del Avellano, la seguimos pasando por La Berraza y visitamos el Manantial y Tornajo de la Fuente del Tejo, más adelante nos salimos de la pista para coger el Camino de la Escalera del Raso y una vez enlazada la Escalera del Raso en la zona arreglada del “tranco, paso o escalera” nos baja sin demasiado esfuerzo hasta la Nava del Cortijo del Raso, la atravesamos buscando el Collado del Raso y por el Viejo camino a La Traviesa llegamos a La Traviesa justo cuando empiezan a caer unas gotas.







Por la mañana estaba así el embalse del Aguascebas.