domingo, 28 de enero de 2018

Ruta 196. Los Bonales, Las Grajas, Majal Alto, Mirabueno y Fuente del Roble.

  
C.F. de los Bonales – Fuente de Los Bonales – Cruce del Cortijo del Tío Ratón (Caracoles de las Juntas) – Camino del Arroyo del Hombre – Cuevas Cortijo del Tío Ratón o del Arroyo del Hombre – Camino del Cortijo de las Grajas – Camino de la Cueva de las Grajas – Cueva de las Grajas – Tranco y Camino de Huertos Nuevos – Cortijo de los Alguaciles – Pista del Camino de la Cuerda (Las Canalejas y Centenares) – Caseta de Majal Alto – Majal Alto 1530 m (mirador natural) – Pista del Camino de los Alguaciles – Cruce de Los Archites – C.F. de la Fuente del Roble (ruinas) – Fuente del Roble y tornajo – Camino y Cortijo de la Fuente del Roble – Collado de la Fuente del Roble – Viejo Camino de la C.F. de la Fuente del Roble a la C.F. del Quejigal – Puente del Arroyo de las Grajas – Camino de la C.F. del Quejigal – Camino del Cortijo de las Grajas – Viejo Camino del Cortijo de las Grajas a la Casa de Tablas por Las Lastrillas – Fuente de Los Bonales – C.F. de Los Bonales

  
24/01/2018 - 24 km - 1100 m.d.+.a. 


Hacía tiempo que propuse al amigo Pepe hacer una ruta por la zona de Majal Alto y Mirabueno, había una serie de caminos que aún no había andado, este miércoles aprovechando la ausencia de ruta de los frescales nos encaminamos a la zona.

 
La sorpresa fue mayúscula y no solo anduvimos los caminos que tenía en mente, la jornada dio para descubrir un cortijo y mostrarme el Tranco de subida a Huertos Nuevos que tampoco conocía. Hoy toca dar las gracias a Pepe que se ofrece gustoso a enseñarme los caminos y rincones que le propongo.


 
Salimos de la C.F. de los Bonales y por la pista que llega a La Fresnedilla, nos acercamos hasta el cruce del Arroyo del Hombre.




Hemos pasado por las ruinas del Cortijo de las Parideras y algo más adelante dejamos a la derecha los llanos de Casa de Tablas, allí donde el Arroyo de la Campana tributa sus aguas al Aguamula remansado en el vado. Alpina muestra el cruce del puente sobre el Arroyo del Hombre, como Los Caracoles de la Junta.
 







La represa cerca del carril y el camino bien definido no dejan lugar a duda del sentido de marcha para llegar a la explanadilla donde parte la senda que sube al Cortijo del Tío Ratón. En esta explanada el camino ancho que traemos se convierte en senda, es cierto que está marcada en los mapas hasta el Cortijo de las Grajas, pero se encuentra poco definida, teniendo continuidad por los otros caminos que después recorreremos.





El Cortijo del Tío Ratón o Cortijo del Arroyo del Hombre son una sucesión de habitáculos excavados en la roca y ampliados con corralizas de muro de piedra. En la explanada hay una calera, una peguera y una era, también disponía de árboles frutales y una fuente de difícil acceso tapada de zarzas y vegetación.





Castellón de los Toros y Peña Plumera desde la Cueva - Cortijo del Tío Ratón


Por encima de las cuevas continua el sendero que sube hasta enlazar con el Camino de la C.F. del Quejigal, este sigue en ascenso hasta la explanada o collado donde se encuentran las ruinas del Cortijo de las Grajas.

  




Las vistas de Las Banderillas impresionan, de frente un “mazacote” de roca caliza que unos mapas lo nombran como “El Engalvo”, otros como “Puntal de las Cabras” y en otros documentos lo describen como “Peñas del Engalbo”.







En realidad, este collado sirve de cruce de caminos, el que parte detrás de la casa en dirección oeste y que baja hasta la Casa de Tablas por Las Lastrillas, otro que sube buscando la Cerrá de las Grajas y se bifurca en dos, para Huertos Nuevos a la derecha por el Tranco del Engalvo y para Fuente del Roble cruzando el arroyo, el atajo que a fuerza de tomarlo la gente se ha convertido en vereda o senda que nos deja en el camino antes citado y nos acerca a la Cueva de las Grajas.


El camino ahormado llega hasta un pequeño tranco, en el arroyo se aprecian los pilares del viejo puente y justo enfrente se ven las paratas de piedra del otro camino a Fuente del Roble. Nada más subir este paso, a la derecha sale el camino que sube a Huertos Nuevos por el Tranco del Engalvo.
 



De frente nos encontramos la Cerrá de las Grajas y la fabulosa cueva. El acceso a la Cueva de las Grajas es cambiante, los arroyaderos de agua y la erosión hacen variable su grado de dificultad, en nuestro caso no tuvimos demasiado problemas en acceder a ella. Una vez arriba la gran cavidad y la belleza de la Cerrada te reconforta de la fatigosa subida.

 



Regresamos hasta el punto donde parte el camino que sube a Huertos Nuevos, es un tranco zigzagueante al principio y que sortea el escarpado barranco sin dificultad, una vez subido el tranco, paso, garita o escalera, el camino llanea y vadea el Arroyo de las Grajas en la zona donde se junta con el Arroyo de los Alguaciles.









Seguimos en subida entre, el cauce estacional y ahormado de un arroyo y los bancales de cultivo repletos de pinos de repoblación, hasta llegar a las ruinas del Cortijo de los Alguaciles, cercano a la pista de Los Centenares, con vistas increíbles, estratégico y sabio enclave donde pasar lo duros inviernos.
 




Retomamos la marcha y por un blanquizal de pinos amarillentos, de poco porte y repoblados en terreno poco favorable, llegamos a la pista. En mapas viene como Camino de la Cuerda que parte del cortijo de Los Alguaciles y llega a Las Canalejas y Centenares, Camino de los Alguaciles que parte del cortijo y llega hasta el cruce de la C.F. de la Fuente del Roble donde comienza a llamarse Camino de la Cuesta de Mirabueno. Aquí parte otro camino que también lo nombra como de la Cuesta de Mirabueno, que se conoce como Camino de los Archites y sale a Puente de Hierro.







Pasamos por el cruce de acceso a la caseta de Majal Alto y subimos para contemplar las vistas. Privilegiado balcón donde se domina una inmensa parte de la Sierra.
 



Fabulosos y espesos pinares, cumbres blanqueando por la nieve, Las Villas y la sierra arrasada por el fuego, la lejana Mágina, la difumada Sierra Nevada, las cercanas Banderillas, el Valle del Guadalquivir, hondo, ancho y con un hilillo de agua al no estar cubierto por las colas del Tranco. Identificamos montes, picos, sierras… unos cercanos otros lejanos y los que solo se dejan intuir. Al suroeste El Mulón, la Horquilla del Mulón, Malezas de la Campana, Las Cocotas y Alto de la Campana, dando continuidad y mirando al sur el Castellón de los Toros y Las Banderillas, con Peña Plumera y el Fraile destacando. Al este Puntal de las Cabras, Morra de las Hormigas y Majal de la Carrasca. Al noroeste las Umbrías de Parra, Collado de los Frailes y Los Miradores “de Juan León”. Al norte El Guijarrón y su caseta, con la depresión que forma El Tranco y al oeste la Sierra de las Lagunillas con Almagreros y Monte Poyo Segura de Pontones, pero como las vista son inmensas se aprecian Las Villas en casi su totalidad, destacando Peña Corva, Blanquillo y Hermanillos en el Monte Poyo Segura de Santiago.














De regreso de la caseta me acerco al Pico de Majal Alto (1530 m) que tiene unas vistas espectaculares al Yelmo y Peña Amusgo ("Peñamujo"),




vuelta al camino y seguimos la pista del Camino de la Cuesta de Mirabueno jalonada a ambos lados de carrascas, quejigos y robles, pronto llegamos a la curva donde parte el camino de Los Archites o del Puente de Hierro, aquí están las ruinas de lo que fue la Casa Forestal de Fuente del Roble.
 




En los mapas señala la fuente cerca de la casa forestal, entrando al carril a la derecha, pero la realidad es diferente, las albercas, el manantial y el tornajo y Fuente del Roble está a la izquierda del mencionado carril de los Archites.







Después de reponer fuerzas emprendemos la marcha para seguir por el viejo camino que comunicaba la C.F. de la Fuente del Roble con la C.F. del Quejigal, la cosa es que en vez de salir perpendiculares a la pista de Mirabueno hacemos una diagonal que nos saca a la pista, pero algo más abajo del desvío que por lo tanto no vemos. Seguimos unos cientos de metros y sale a la izquierda un jorro o camino que lleva a una loma que se comunica con el collado donde más tarde aparecimos, más abajo un camino ahormado nos confunde y seguimos hasta el las ruinas del Cortijo de la Fuente del Roble y de aquí en sentido ascendente saltamos la loma despoblada de vegetación y con unas carrascas aisladas hasta llegar al collado.








Disfrutamos de las vistas que este mirador natural tiene al Castillo de Bujaraiza, Cerro del Almendral, la Isla de Cabeza de la Viña, El Tranco, El Yelmo, Peña Amusgo… Por la cuerda llegamos al collado y aquí se hace visible el camino que debimos coger y que dejamos atrás, decido bajar unos metros y marcarlo en el GPS, es un camino ancho y transitado por 4x4 que baja hasta la pista a la altura de la Fuente del Roble. 


Una vez reunidos en grupo acometemos la bajada hasta el Puente del Arroyo de las Grajas por el Viejo Camino de la C.F. de la Fuente del Roble a la C.F. del Quejigal. Que maravilla de camino, que bien construido, que trazado lleva, que pena su deterioro… el camino está desbrozado y se anda cómodamente, pero hay un par de tramos, de apenas 50 metros que los arroyaderos de los barrancos se han llevado los refuerzos, la horma y el camino, dejando la ladera desprovista de vegetación y erosionada hasta tal punto que hace difícil, cuidadoso y peligroso un pequeño paso, con la alternativa de pasarlo por arriba o descolgarte unos metros en la misma barranquera haciendo el paso menos complicado.








Una vez pasado este último desprendimiento, la bajada es rápida y con buen firme hasta los pilares del viejo puente que cruzaba el Arroyo de las Grajas, sorteamos este paso y al otro lado se encuentra el camino que sigue hasta el Cortijo de las Grajas o la C.F. del Quejigal. 







De vuelta en el Cortijo de las Grajas, cogemos el viejo camino que baja hasta las inmediaciones de la Casa de Tablas. El camino al principio se transita sin dificultad, luego se va poblando de romeros y hay un tramo por la zona de Las Lastrillas que se pierde, esta zona mas escarpada y erosionada dificulta seguir la traza, pero insistimos y tomando los refuerzos de piedra como referencia bajamos hasta la parte más cómoda pero igualmente enmatojada.













De aquí hasta salir a la pista de Los Bonales es una yincana de árboles caídos y romeros altos. En la pista solo queda andar el par de kilómetros de vuelta hasta la C.F. de los Bonales donde espera el coche.