martes, 8 de diciembre de 2015

Ruta 131. Circular pasando por El Rayo, Calar de Morillas y Castellón

 RUTA EXIGENTE Y CON PASOS EXPUESTOS 

 SOLO APTA PARA SENDERISTAS EXPERTOS.


Arroyo de la Fuente del Tejo - Camino del Rayo - Collado del Rayo - Caseta del Rayo - Sendero del Calar de Morillas - Calar de Morillas - Sendero de bajada al Cortijo de Morillas - Collado de Morillas - Subida al Castellón - Cortijos de la Predera - Cortijo de la Viuda - Fuente - Salida a la Pista - Arroyo de la Fuente del Tejo.

 


20 km - 980 m.d.+.a - 05/12/2015


Salimos desde una explanada junto al puente que cruza el Arroyo de la Fuente del Tejo y siguiendo la pista pronto tomamos el desvío a la izquierda por un jorro o camino, que siempre en ascenso nos llevará hasta el Collado del Rayo.

 

El camino discurre entre el Calar de Morillas o Cerrillo de las Mentiras (mapa IGN), el Calar del Espino y la depresión o valle donde se encuentran los Cortijos de Navalasna, El Molinete y Buena Vista. Pasamos por un desprendimiento en la ladera que sepulta el camino y pronto alcanzamos un collado donde parte el sendero que sube hasta el Calar de Morillas.

 






Avanzamos un poco más y nos desviamos a la izquierda por otro jorro, al principio, para llegar hasta el Collado del Rayo.




Aquí reponemos fuerzas e intentamos adivinar en la distancia el mejor paso hasta el portillo que da acceso a la subida final a la vieja caseta de vigilancia.


 
Primero rodeamos la gran mole de piedra frente al collado y subiendo por detrás de ella encontramos otra navilla, collado o descansillo. Aquí decidimos atacar la subida paralelos al raspón y a media altura, primero entre un bosque tupido de arces y luego entre pinos y carrascas. Hay que pasar despacio y pisando firme, el terreno es inestable y la pendiente es importante hasta llegar a un gran pino caído donde se aprecian los recalzos de lo que en su día sería un buen camino de subida.


  

Nada más pasar este escollo encontramos la parte más complicada de la subida, una zona muy inclinada con piedras sueltas, muy resbaladiza, libre de vegetación y por lo tanto más expuesta a la que hay que dedicarle especial cuidado. No llega a 5 metros y una vez lo pasas el sendero se adivina hasta llegar a los recalzos del camino cerca del portillo de entrada a la otra vertiente por donde el camino te acerca a la caseta.

RUTA EXIGENTE Y CON PASOS EXPUESTOS | SOLO APTA PARA SENDERISTAS EXPERTOS.





 






Fabulosas vistas y horrenda imagen la que vemos desde esta atalaya. El bosque de pinos devastado por la procesionaria. Toda la parte noroeste parece arrasada por un incendio, el ocre sustituye al verde y la parte suroeste, hacía el valle del Río Tús y Prado de Juan Ruíz, frondoso y verde.




Regresamos hasta el Collado del Rayo por el mismo camino y de aquí al collado a los pies del Calar de Morillas de donde parte el sendero que nos subirá hasta su cima.







Al principio algo perdido y siguiendo las tablillas de coto de caza y Parque Natural, hasta encontrar la senda más definida y que, aunque empinada a tramos, nos parece increíble que exista y sea tan cómoda de andar (desde abajo era impensable que la senda fuera por donde la hemos llevado).



 





 
Arriba el Calar de Morillas se abre en un pedregal más o menos plano que andamos de norte a sur para girar a oeste buscando el paso que inicia el sendero de descenso hasta el Cortijo de Morillas.






  
Primero por senda y más tarde por donde intuimos hasta llegar al jorro donde hay un viejo remolque del ejército, abandonado a su suerte. Salimos a la pista y pasando por el Cortijo de Morillas,



 


nos encaminamos hasta el Collado Morillas para coger en una curva el camino que nos lleva a los pies del Castellón.



 
Buscamos el sendero de subida y sin estar muy definido, sí que llegamos de manera sencilla hasta el embudo que nos da acceso hasta la parte alta de esta mole pétrea.





 
De nuevo en lo más alto y los miradores naturales nos ofrecen vistas infinitas de sierras y montes yuxtapuestos y profundos valles que desde la altura parecen impenetrables.





Bajamos hasta el final del embudo de subida y decidimos bajar por el barranco hasta los Cortijos de la Pradera. Es imposible caminar entre la vegetación rivereña espesa y espinosa, si a eso acompañas el ingrediente de pinos bajos comidos por las orugas (y como pica el cuerpo a estas alturas por los bichos estos) decidimos subir a la loma, libre de vegetación y al llegar al final rodeamos un puntalillo que nos ofrece las perspectiva de bajada.

 




Acertado descenso que nos deja en el arroyo y cruzando este nos mete en los bancales de la cortijada de La Pradera. Fotos de rigor y por el caminillo hasta la pista y siguiendo esta hasta pasar por el Cortijo de la Viuda y un par de fuentes, una escondida entre la hierba y con una teja y otra señalizada con tu tubo y pileta.











Siguiendo un poco más esta pista nos conduce a la pista principal, cerca del Nacimiento de la Fuente del Tejo y que en descenso nos acerca al coche.


1 comentario:

  1. Magnifica ruta. muy bien descrita y acompañada de buenas fotografias, es una gozada verla aunque sea desde la mesa e camilla. Gracias

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