viernes, 28 de abril de 2017

Ruta 178. Del Mirasierra a la Torre de Vinagre por la Hoya de la Almadilla

Hotel Mirasierra - Tapuelas y Cortijos de Collado Simón - Viejo Camino del Arroyo de la Almadilla - Cortijos de Hoya Ahormadilla o Almadilla - Viejo Camino a Torre del Vinagre - Sendero al Juego de la Bola - Cortijos y Fuente del Juego de la Bola - Viejo Camino a los llanos de Jabalcaballo - GR-247 Camino de los Asperones - Piedras Rubias - Tranco de la Zorra - Pista de la Torre del Vinagre - GR-247 - Centro de interpretación de la Torre del Vinagre

 14.5 km | 850 m.d.+.a. | 26/04/2017


Hay rutas que en un principio, sobre el papel, no son muy atractivas. Rutas que piensas van a carecer de vistas por no realizarlas en altura. Esta era una de esas y al final resultó una sorprendente ruta, de encanto singular y precioso recorrido. Conocida la existencia de un camino que unía los Cortijos de Hoya Almadilla (Ahormadilla en IGN). La idea era dar con este y recorrerlo en su totalidad.

Salimos de la explanada de aparcamientos de los restaurantes y hoteles que hay en el km 51 de la carretera del Tranco (Las Ventas en IGN), los más conocidos Mirasierra y El Pinar, seguimos la pista que remonta paralela a las parcelas de estos, más arriba, en la primera curva pronunciada a la derecha, está la caseta de la toma de agua bajo un nogal. Aquí parte el sendero que nos va subiendo hasta los primeros bancales adornados de nogales, le suceden tapuelas, tapias, ruinas de cortijos y una pequeña calera o peguera (la más pequeña vista hasta ahora y junto a un cortijo), frente a nosotros más restos de cortijos y una era bien ahormada se distinguen entre el matorral. Este paraje conocido como Collado Simón presenta numerosas construcciones y bancales de cultivo.








De aquí parte o continúa el camino que unía Collado Simón con la Hoya de la Almadilla, camino recalzado y que poco a poco se cubre de vegetación, es más sencillo seguir los pasos de los animales que continuar por el camino definido por las piedras colocadas. Vamos caminando dirección oeste, a considerable altura, buscando el margen izquierdo del Arroyo de la Almadilla. El paso por la cerrá se hace sin dificultad, cogiendo altura y se complica cuando sales a la cabecera de la cerrá donde dudamos si vadear el arroyo y cambiarnos de margen o seguir por el margen izquierdo separándonos del cauce. Esta es la opción que la mayoría tomamos y a la postre acertada, más arriba, en la confluencia de otro arroyo estacional, nos encontramos los refuerzos y piedras colocadas del camino, las zarzas y romeros hacen impracticable seguirlo y a tramos lo recorremos y a tramos buscamos vías alternativas sin dejar de vista la posible traza de este.



 
Más arriba volvemos a encontrarlo y ya no lo perderíamos hasta llegas a los primeros bancales, aquí se confunde entre la sucesión de bancales, planos, extensos y bien ahormados. Nos llama la atención la cantidad de canales, acequias y jordanas que hay, aunque con la sequía de este año apenas rezuman agua.





Una vez arriba, donde empieza a verse las ruinas del primer cortijo, una noguera de porte generoso nos recibe y a la derecha identificamos el cruce del camino que traemos con el que sale de aquí hasta los Asperones del Zarzalar. Seguimos hasta las ruinas de lo que fuera el cortijo principal en el que la vieja cama apoyada sobre la única pared medio en pie nos da una idea de la importancia de esta construcción, enlucida y encalada a diferencia del resto que eran construcciones de piedra seca.





Se cuentan más de seis cortijos, o dependencias de uno mayor, otros diseminados por las laderas en lo que pudieran ser cuadras, tinás o pajares. Un bancal extenso y verde en lo que su día sería una magnifica zona de cultivo, la cantidad de bancales y la extensión dedicada al cultivo da idea de lo que debió ser un importante núcleo de población y de producción.




En el mapa IGN 1:25.000 viene esta hoya nombrada como Hoya Ahormadilla y viendo la cantidad de bancales perfectamente ahormados no es de extrañar del topónimo, si bien los serranos la nombran como "Hoya Almailla" y en el mapa Alpina viene como Hoya Almadilla, estando tan cerca el arroyo homónimo no es de extrañar ninguno de los nombres referenciados.


Seguimos por un buen camino, que en su parte inicial discurre paralelo al canal que abastecía la gran alberca de estas "huelgas" desde el manantial, ahora taponado de juncos, y la poca agua que mana discurre libremente por los padrones buscando el barranco. Más arriba un par de "tongas" con "paratas" de piedra bien ahormada nos elevan hasta el vado del Arroyo de la Almadilla, justo donde sale un senderillo que a modo de atajo remonta la ladera derecha del barranco del arroyo hasta el Juego de la Bola.







Nosotros seguimos este buen camino, (que se une a la pista de la Torre del Vinagre) hasta un mirador natural a la Hoya Almadilla y un poco más adelante se bifurca en un sendero que sube hasta la nava de cultivo del Cortijo del Juego de la Bola. Visita obligada a la fuente de donde parte el sendero que sube entre Peña Corva y Piedras Rubias hasta los Llanos de Jabalcaballo frente al Pardal y cortijo homónimo, bonito sendero que salva la parte final con un precioso tranco.











Una vez en los llanos seguimos el camino de los Asperones por donde discurre el GR-247, pero nosotros antes de llegar al Alto de Peña Rubia o Piedras Rubias nos desviamos dirección sureste por el viejo camino que baja hasta Torre del Vinagre, pasando por el Tranco de la Zorra, Puntal de la Zorra y Nava Carboneras.











En la parte final se pierde por completo y hay que buscar la zona más cómoda y despejada de vegetación, misión casi imposible, y que nos deja en una jorro que pasa junto a magnifico quejigo para salir a la pista que baja a la Torre del Vinagre, pasa junto al Cortijo de la Torre del Vinagre, próximo a la barrera, donde un poco más adelante sale el GR-247, sendero que tomamos hasta salir a la carretera junto a la explanada de aparcamientos del centro de interpretación de la Torre de Vinagre.