lunes, 11 de mayo de 2015

Ruta 108. Circular por la Sierra del Pozo desde El Molinillo

Casa del Molinillo - Ruinas de la C.F. de la Yedra - Arroyo Frío - Collado y C.F de los Aserradores - Ctj. de las Acebadillas - Charco de las Truchas - Viejo camino de las Acebadillas (Senda de los Pescadores) - Cerrá del Olmo - Cañada del Mesto - Cortijo y Cerrá de la Herradura - Cortijo del Aire - Casa del Molinillo.


Ruta muy difícil por lo complicado de seguir a tramos los camino y la posibilidad de salirte de ellos si no extremas la precaución o llevas alguien que la conozca.


Ascenso acumulado 1.039 - 22 km - 06/05/2015

Este miércoles por diferentes motivos no pudieron asistir los habituales de "los Miércoles".
Cabañas y señora, PepeÚbeda y yo nos juntamos para hacer una de las rutas más vistosas que hay por esta sierra.

Gran día de montaña, buen tiempo y temperatura, magnifico planteamiento y ejecución, sierra en esencia y la mejor compañía hicieron de este día un GRAN DÍA de RUTA.

Saliendo de la Rampa que sube a la conocida represa del Arroyo del Guazalamanco seguimos la pista, que pasando por la cerrada y puente de piedra sobre este, nos lleva hasta la Casa del Molinillo.







Un poco más adelante, donde el camino se abre en dos, seguimos el de la izquierda para coger el Viejo Camino a la C.F. de la Yedra.






Camino casi perdido que gana altura sin apenas esfuerzo y que regala generosas vistas. En dos ocasiones cruzamos la pista para seguir por este singular y bonito camino, bien marcado pero poblado de vegetación por la falta de tránsito y el abandono de la administración.





Al llegar la primera vez a la pista encontramos la C.F. de la Yedra.



Una vez en la C.F. de la Yedra andamos unos metros la pista para coger de nuevo el viejo camino que traíamos y por este hasta la Hoya del Bailaor y Arroyo Frío. Nos adentramos en su cerrada para ver el magnífico ejemplar de tejo.









Seguimos camino por la falda del Puntal del Buitre y Las Tabletas, andamos Las Navillas camino de Puerto Pinillo y nos desviamos hasta la Nava de la Peguera.








 
El camino se hace ameno y cuesta poco andar hasta los pies de Peña Juana y en uno de sus barrancos bajamos sin problemas los escalones y terrazas de la ladera esculpidos por las inclemencias.






 
Algo más de trabajo cuesta bajar hasta el Collado de los Aserradores, camino enmatojado hasta llegar a la amplia nava donde se ubica la Casa Forestal de los Aserradores. Visita, fotos y crema solar que empieza a caer a plomo el "lorenzo".




 
De nuevo por el camino hasta una curva donde sale otro viejo camino que baja hasta el Cortijo de las Acebadillas, pasamos por el arroyo de las Acebadillas (seco en su parte alta) y conseguimos seguir con bastante tino la traza perdida de este viejo camino. Se hace complejo no salirte del trazado pero la intención de andar sobre este camino la mayor parte del tiempo y la insistencia de unos y otros hacen que se siga con "bastante precisión".





Visita al Cortijo de las Acebadillas, fabulosas vistas al Branchón y la cerrada que este hace con la Cuerda de la Marcolla y que encajona al Guadalentín, los bancales con formidables almendros, los pajaritos… aquí si “cantan los pajaritos”.






El rumor del agua anuncia la cercanía del Guadalentín.

En el Charco de las Truchas tributa un arroyo sin nombre conocido y que parece nace en la Fuente de la Zarza, cascada de aguas cristalinas rompe el azul turquesa del Charco de las Truchas. El refrescante recodo anuncia que debemos pasar a la otra orilla, nos descalzamos, vadeamos por donde menos profundo parece el paso y se agradece este refrescón entrada la tarde.




Ahora toca andar la conocida Senda de los Pescadores en el tramo que discurre entre las Acebadillas, pasando por la Cerrá del Olmo y que sale a la Cañada del Mesto para continuar hasta el Cortijo y Cerrá de la Herradura. Este sendero, porque a camino no llega, tiene su desvío al Cortijo del Puntal de Ana María, está muy, muy, muy perdido y la vegetación ha colonizado por completo la senda. Hay que ir muy atentos por que los rastros de animales hacen fácil salirse de la traza.









Una vez en la Cañada del Mesto el camino es fácil de andar, pronto llegamos a la cola de La Bolera, al Cortijo y Cerrá de la Herradura.









Seguimos por el camino convertido en pista pasando por las ruinas del Cortijo del Aíre y llegamos a la "Y" del cruce cerca de la Casa del Molinillo para regresar al coche a no más de medio km.





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