sábado, 6 de mayo de 2017

Ruta 179. De fuente Acero a la Trinchera

C.F. de Fuente Acero (refugio GR-247) - Fuente Acero - Collado de la Peguera - Peguera - Viejo camino al Ctj. de los Bañones - Guadalentín - Barranco de la Cueva de los Caracoles - Cueva de las Dos Puertas - sendero a la Fuente del Tejo - Collado Verde - Fuente del Tejo - Peguera del Bailaor - sendero a Fuente Romero - Fuente Romero - Camino de los Poyos de Tribaldo - Cortijo de Poyo Tribaldo - Vado de las Carretas - Ctj. y era del Tío Gandul - Viejo camino a la Nava de San Pedro - La Trinchera.

15 km   |  850 m.d.+.a   |  03/05/2017



La ruta tenía varios objetivos, uno de ellos bajar el viejo camino del Collado de la Peguera hasta el Guadalentín, otro era llegar a la Cueva de las Dos Puertas remontando el Barranco de la Cueva de los Caracoles, el siguiente objetivo era andar a media altura las laderas de la Cabrilla y los Torcales del Lobo uniendo la Cueva de las Dos Puertas con la Fuente del Tejo y esta con Fuente Romero, para bajar a la pista del Guadalentín por el conocido Camino de los Poyos de Tribaldo. Objetivos marcados y conseguidos.


Saliendo de la C.F. de Fuente Acero, ahora reconvertida en refugio del GR-247, nos dirigimos a la fuente, alberca y lavadero de Fuente Acero para seguir el sendero que pasa por una segunda alberca en su día usada para regar la huerta, este sendero va paralelo a la pista sin perder altura para girar a la altura de Nava Ciazo buscando el Collado de la Peguera, donde se encuentra una peguera bastante bien conservada y que da nombre a este paraje.






 
Del Collado de la Peguera partía un camino que bajaba al Cortijo de los Bañones o C.F. del Guadalentín como pone en los mapas. Camino que está muy perdido que buscamos por la cañá y más abajo por el barranco. Es en este donde vemos los recalzos del camino en una especie de tranco que salva la cerrá del arroyo estacional. Seguimos la traza que se pierde en las pedreras de la ladera escarpada, siempre por el margen izquierdo del arroyo vamos encontrando tramos de piedras colocadas y pasos esculpidos en la roca caliza de las lastras de la ladera, más abajo se mete en un pinar de repoblación donde suaviza y nos lleva a la pista del Guadalentín a la altura de la Tiná de los Bañones.











Seguimos la pista hasta el Barranco de la Cueva de los Caracoles, barranco que en su cabecera comienza Tranco Tapao y que hace poco tuvimos la suerte de andar, vadeamos el Río Guadalentín y por el margen izquierdo vamos remontando el barranco para girar a la derecha por la loma del cerro cercano a la cueva, al final de esta loma se rodea por la pared caliza y un giro de 180º nos deja en la ladera repleta de gamones, antesala de las ventanas de la cueva que venimos buscando.











 
La Cueva de las Dos Ventanas es una oquedad en la ladera caliza de la parte baja de La Espinareda y Navacenteno. Tiene dos ojos o aberturas, una pequeña y otra mayor que la atraviesa por completo dando paso a la parte superior de saliente rocoso con vistas fabulosas a la Loma del Caballo de Poyo Manquillo, la barranquera de la Cueva de los Caracoles y el frondoso pinar y bosque de ribera del Guadalentín. 




Pasamos por la abertura mayor hasta la parte alta de la cueva para seguir el sendero, extrañamente bien marcado y definido, hasta Collado Verde (en su parte baja) para encontrarnos este recóndito lugar bajo las paredes verticales de La Chacona, la Fuente del Tejo, un manantial saliendo de una pequeña cueva, formaciones de toba cubiertas de musgo y un decrépito tejo entre la caliza. Abajo un tornajo de madera enterrado y otros de obra llenos de grava y arena que los hacen inútiles y sin servicio. Regado por las aguas de la fuente, un hermoso tejo.













Seguimos el sendero que abandona las laderas más inclinadas para meternos en una nava que alberga un peguera, por encima del Prao de la Misa se encuentra la Peguera del Bailaor, más deteriorada que la otra del collado y con fabulosas vistas a los Torcales del Lobo, la Morra de las Grajas y su conocida repisa, al fondo La Sabinilla y el claro donde está Fuente Romero.





 
Más abajo la zona se complica, el barranco corta el trazado inicial hasta Fuente Romero y nos asaltan las dudas de seguir por la parte inferior, descender a la pista o remontar el lanchón para continuar por encima de las lastras del barranco que nos corta el paso. La decisión final es subir la ladera hasta salvar el escollo y continuar por la falda del Tranco del Lobo, el auténtico, hasta Fuente Romero. Al final se consigue el objetivo, si bien hay que tener cuidado en un par de pasos que los arroyaderos han dejado más expuestos pero que con cuidado se pasan sin problema.





Una vez en Fuente Romero el camino es conocido. La fuente presenta un pobre caudal pero suficiente para abastecer el pilarcillo del Ctj. de Poyo Tribaldo. Han arreglado la goma que baja el agua y han quitado el tubo que pusieron "los frescales" para poder llenar agua. Lo volvemos a poner por si alguien necesita llenar y bajamos por el sendero hasta el encuentro del camino de Poyo Tribaldo que cogemos para bajar al cortijo donde comprobamos que llega el agua a su fuente y después de descansar viendo el recorrido y pasos acometidos nos encaminamos por la pista hasta el Vado de las Carretas, lo cruzamos y seguimos pista arriba, paralelos a la nava y casas, hasta una curva cerrada donde parte el viejo camino a la Nava de San Pedro, pasando por la Era y Cortijo del Tío Gandul y saliendo al aparcamiento de La Trinchera.






















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