viernes, 30 de mayo de 2014

Ruta 73. Circular por La Vereda de la Estrella. Sierra Nevada.

Barranco de San Juan- Vereda de la Estrella - Castaño "El Abuelo" - Mina de la Probadora - Cortijo del Hornillo - Casas de la Hortichuela - Vereda de la Estrella.

24/05/2014





Cerca de Güejar Sierra y en la carretera que une este pueblo con el Seminario, sale el conocido sendero de La Vereda de la Estrella. Sierra Nevada.
Dejamos el coche en el aparcamiento cerca del Bar en el paraje conocido como Barranco de San Juan.



Cruzamos un puente de madera sobre el Río Genil y la junta del Arroyo del Barranco de San Juan. El comienzo de la Vereda de  la Estrella está indicado por carteles informativos. Poco a poco vamos ganando altura dejando el cauce del río Genil en el fondo del barranco. El camino es amplio y con recalzos a ambos lados.






Siguiendo el sendero, a nuestra izquierda y dirección norte se encuentra la Loma de la Cuna de los Cuartos y sus innumerables bancales y ruinas de viejos cortijos.





Seguimos y pasamos junto a un cruce de caminos  con un poste  sin indicadores. En este punto saldremos de regreso de la circular por las Casas de la Hortichuela.



Más adelante encontramos un viejo y centenario castaño conocido como El Abuelo. Frondoso en esta época del año proyecta su sombra en su enorme radio.





El sendero ya es más llano y poco exigente lo que hace que avancemos a buen ritmo y pronto llegamos a otro cruce con bajada al Río Genil y acceso a la Cuesta de los Presidiarios a Peña Partida. Otro poste nos indica, dirección suroeste, el sendero a Cabañas Viejas.



Seguimos y vadeamos varios arroyos con bastante caudal por el deshielo.



La Vereda de la Estrella cada vez se convierte en un camino más bonito y encantador. Una autentica obra maestra de recalzos y trincheras que por sí solas impresionan. 




A la vuelta de una curva las vistas se hacen majestuosas… encontramos frente a nosotros el Mirador de Nortes. La Alcazaba y El Mulhacén (entre la niebla) hacen de las vistas un privilegio de valor incalculable. El Genil alegra la mañana con su incesante rumor y la panorámica con los grandes neveros a los pies de las moles pétreas impresiona a cada paso.




Seguimos hasta llegar a las ruinas de la Mina de la Probadora. La boca de la mina, a modo de cueva – aseos, nos ofrecen una idea de lo duro que tuvo que ser vivir en esta zona en el tiempo en el que se explotaban.




Seguimos hasta el cruce de caminos que nos indica el sendero de subida al Cortijo del Hornillo. Si bajas un poco más por la Vereda hasta el puente se pueden observar las vistas del Veleta, pero el día no acompaña con la niebla en las cumbres y decidimos acortar la ruta para subir hasta el refugio vivac del Cortijo del Hornillo.





Bonita y empinada subida entre un bosque de robles que la primavera ha vestido de un vivo verdor.




Arriba las vista son fabulosas y el cortijo está en un estado mediocre de conservación. La fuente y tornajo están sin agua y en uno de los refugios hay un cartel de amenaza de ruina.





Reponemos fuerzas y seguimos hasta el Mirador del Hornillo, donde lamentamos la suerte que hemos tenido con las nubes apoderándose de los colosos.



Pasamos junto al cruce de Cabañas Viejas y seguimos dirección oeste hasta el cruce de Haza Mesa. Seguimos el sendero de bajada por el Ctj. Del Hoyo hasta las Casas de la Hortichuela.






Nos acercamos al Mirador al Barranco de San Juan y su arroyo, para seguir por el camino en bajada hasta las Casas de la Hortichuela. Breve visita a las casas y ctj. Del Contadero  y regreso al cruce que nos baja hasta la Vereda de la Estrella, dirección Peña Partida. Salimos al punto descrito antes en el inicio del sendero.







 Regreso por la Vereda hasta el puente de madera y lo coches.





 

viernes, 16 de mayo de 2014

Ruta 72. Aznaitín por el Puerto de Albanchez.



15/05/2014


Puerto de Albanchez - Barranco y neveros - Aznaitín de Albanchez - Aznaitín - Aznaitín de Jimena - Paso y sendero - Pista Zarzadilla - Cerrillo del Tesoro - Puerto de Albanchez.

Hoy tocaba enseñar a Salva la subida al pico Aznaitín (1745 mt).



El Az-Naitín, (Natín en dialecto local) es una montaña situada en Sierra Mágina, en Jaén. El origen de la toponimia en árabe sería Isnatin o Asnatin, y se señala que puede venir de su antigua denominación en íbero como Neitin, que hace referencia al gran dios íbero Netón, dios del Trueno y el fuego, que según la leyenda habita en la montaña. Posee un especial atractivo visual, sobre todo vista desde la cara Este o desde el valle del Guadalquivir. Tiene una altitud considerable, 1745 m, que permite divisar gran parte de la provincia de Jaén.
En el Aznaitín, se mantienen algunos endemismos vegetales típicos de Sierra Mágina. En su cumbre se juntan los términos municipales de Jimena, Torres y Albanchez de Mágina, cuyas poblaciones se ubican a sus pies, como también lo hacen las cuevas prehistóricas, donde los antiguos pobladores dejaron su huella para la posteridad. No en vano el Aznaitín impregnó la pupila de Antonio Machado desde la lejana Baeza y lo incorporó a su poesía.

Gracias al modelado kárstico de galerías subterráneas, donde se han configurado las cuevas y los abrigos, el Natín es una zona espeleológica de importancia.

Son de gran reconocimiento por su arte rupestre y aún están en estudio todas las cuevas del entorno el sector del Monte Natín.

En la falda hacia Jimena, se encuentra la famosa Cueva de la Granja, en otra estribación se encuentra la cueva del Morrón, la cueva de los esqueletos, la cueva del Curro, y finalmente la cueva de la Arena.

El Natin ha ejercido siempre un atractivo magnetismo sobre las gentes de la comarca, por lo que son frecuentes las leyendas sobre la misma.

La montaña aún hace de oráculo a los pastores y viejos del lugar incluso para predecir el tiempo. Hay multitud de dichos populares:

«Cuando el Natín tiene montera, llueve quiera Dios o no quiera».

Los lugareños le guardan respecto, y dicen que el lugar es escenario de apariciones fantasmales de almas en pena.

Bajo la sombra del monte Aznaitín las leyendas proyectan su largo cortejo de malignos duendes "minguillos", enigmáticos centauros "juancaballos" (La prueba de que los juancaballos existían, aparte del relato de algunos hombres aterrados que sobrevivieron a su ataque, estaba, labrada en piedra, en la fachada de la iglesia del Salvador de Úbeda -Antonio Muñoz Molina – El jinete polaco), tesoros árabes por los laberínticos recovecos de "la cueva encantada", o siempre el brumoso recuerdo del Dios celtíbero Naitín que habita en sus entrañas.

Según las gentes Natín es "ese que manda el arco iris a recoger agua al río para preñar las nubes de lluvia...", y el mismo que "arrastrando por el cielo carretones cargados de piedras, produce las tormentas y los truenos...", por eso, "cuando hay tronada, conviene estar atento, porque donde cae una centella puede encontrarse la Piedra del Rayo, que libra por siempre del fuego del cielo..."

El misterio que más seduce en los pueblos del alrededor es el del tesoro del monte Aznaitín: Algunos aún dicen que en el cerro Aznaitín hay oro.

Hay dichos de los viejos: "Cerro Natín muy rico, mucho oro"; y otro que dice "Oh Natin, frente la cabeza del toro, está el tesoro".


Partimos del Puerto de Albanchez y seguimos la pista de tierra que llega a La Zarzadilla. Al este va quedando Albanchez de Mágina, La Vereda del Borbote y el arroyo de la Cañada (donde se ve un gran tornajo). En un pequeño pinar sale un sendero que remonta un barranco entre el Aznaitín de Albanchez y el Aznaitín. A simple vista parece complicado el ascenso, pero la vereda está bastante marcada y te lleva, primero por el margen izquierdo y luego  hasta el propio cauce seco del barranco.









Encontramos en el ascenso dos construcciones que en su día fueron neveros, eso creemos porque ¿quién va a construir un chozo en el cauce de un barranco?... seguimos por la empinada cuesta con un sol de justicia. Hay que remontar casi 500 mt de desnivel desde el puerto hasta la cumbre.







Pronto encontramos un descansillo que nos deja ver el vértice geodésico y las vistas impresionantes de la zona y horizonte.






Seguimos bordeando los cortados próximos a la cumbre del Aznaitín. Decidimos no subir a lo alto del roquedal del Aznaitín de Albanchez y pronto llegamos a una navilla que da  acceso al vértice del Aznaitín por un senderillo “amojonado” con hitos de piedras.
Fabulosas vistas del entorno cercano de las cumbres más altas de Mágina, los pueblos cercanos y no tanto, las serrezuelas de Bedmar y Pejalajar, la Sierra del Águila, la Sierra Sur de Jaén, etc.









De vuelta al collado o navilla comenzamos el descenso junto a una raspa afilada y que termina en un embudo. Hay una valla cinegética que marca el paso y pronto vemos el sendero que viene desde Jimena por la zona de Puente Trísla y Pilas. (otra subida)

















Por el sendero con traza marcada y de una singular belleza llegamos de nuevo a la pista de tierra y al llegar a la altura del Cerrillo del Tesoro (1391 mt) nos desviamos por la cresta, que es dificultosa de andar por las piedras sueltas y lapiáz, hasta llegar al punto más alto donde tenemos la referencia de la ruta realizada en el cresteo, bajada y sendero.









Vuelta a la pista y regreso al coche. Es temprano y decidimos visitar el Pilar del Caño del Moro, el Pinar de la Cánava y Los Caracoles de Jimena.











Panorámicas: